La Desacralización de las Sociedades y la Crisis de la Representación

Eduardo Zapata Saldaña

Resumen


La escena se repite con periodicidad entre nosotros, pero no reparamos lo suficiente en la profundidad de lo simbolizado. Presidentes que juran ante crucifijos y evangelios y asisten a ámbitos religiosos donde encomiendan la Nación. A Ti Dios, Te Deum. Adherentes o no a Dios o a la palabra escrita, las autoridades peruanas convalidan sus insignias de autoridad bajo la advocación de simbología religiosa y texto. Como en los viejos tiempos, ungidos en ausencia por la divinidad, aun cuando el poder haya nacido esta vez de las ánforas. Peligrosa ritualidad donde la democracia se asocia al poder divino.

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